Proteger las zonas comunes y viviendas de una comunidad de propietarios ante situaciones indeseables es algo de vital importancia. A continuación mostramos unos consejos básicos que nos ayudarán a evitar estas situaciones de peligro.

  • Mantener todas las puertas de acceso al edificio siempre cerradas, tanto peatonales como de garajes.
  • A la hora de entrar o salir del edificio, controlar a la gente que pueda entrar mientras la puerta permanece abierta. Es importante no perder de vista la puerta del garaje hasta que se haya cerrado por completo.
  • Es muy recomendable que en las viviendas permanezca alguna luz visible encendida mientras no haya nadie en su interior.
  • No se debe abrir la puerta mediante portero automático cuando no sepamos quien ha llamado.
  • En caso de que un propietario pierda las llaves de acceso al portal o al garaje, debe comunicárselo al administrador de la propiedad.
  • Nunca se deben dejar llaves o mandos de garaje en el interior de un vehículo. Un posible ladrón podría comprobar mediante los papeles del coche la dirección a la que corresponden las llaves.
  • En caso de encontrarse con cualquier persona sospechosa en las zonas comunes del edificio, ponerse en contacto directamente con la policía.