Dentro de su comunidad, un propietario tiene ciertas limitaciones a la hora de realizar actividades que aparecen en el art. 7 de la Ley de Propiedad Horizontal.

Actividades permitidas:
El propietario de cada piso o local podrá modificar los elementos arquitectónicos, instalaciones o servicios de aquél siempre que no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario.
Deberá, además, previamente, dar cuenta de las obras en la piso o local a quien represente a la comunidad.

Actividades prohibidas:
Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades que:

  • Estén prohibidas en los estatutos.
  • Resulten dañosas para la finca.
  • Contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

Para más información, consulte con nuestros Administradores de Fincas.