Los inquilinos de vivienda habitual y los propietarios de los inmuebles podrán acordar costear la obra en vez de pagar la renta y beneficiarse del programa de rehabilitación residual

El Gobierno pondrá en marcha el programa de rehabilitación residencial, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia aprobado hace poco por la Comisión Europea.

A la espera de ser validado por el Consejo, la propuesta permite a lo inquilinos de vivienda habitual beneficiarse a la par de los propietarios de los inmuebles, de las ayudas europeas por las obras de rehabilitación de la vivienda.

En un principio, únicamente iban a ser beneficiaros de las subvenciones y deducciones los propietarios, sin embargo, según fuentes del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, también podrán acceder a estas ayudas los inquilinos habituales.

3.420 millones de los 6.820 millones de euros con los que se financiará el programa de rehabilitación, irán destinados a las inversiones que mejoren la eficiencia energética inmobiliaria a lo largo de tres ejes: vecindarios y barrios, edificios o viviendas individuales.

A nivel de edificios completos, de los que se han destinado 1.994 millones euros de los 3.420 millones, los inquilinos podrán ser beneficiarios en el caso de que hayan acordado con el propietario de la vivienda costear la obra de rehabilitación en vez de pagar la renta.

Tal y como recoge el texto del proyecto del Real Decreto que regula el programa, el arrendatario “podrá solicitar de la comunidad de propietarios o, en su caso, del propietario único, la adopción del correspondiente acuerdo que se requiere” para poder solicitar las ayudas, con plazo hasta el 9 de julio para recibir la compensación económica.

Las ayudas abonarán entre el 40% y el 100% del coste de la intervención, dependiendo en todo momento del impacto energético.

Por otro lado, las ayudas relativas a las rehabilitaciones en viviendas a nivel individual también incluirán a los inquilinos como beneficiarios. Para estos casos, el ministerio ha diseñado un sistema de transferencias directas, con una inversión máxima de 5.000 euros por vivienda, y otro, de deducciones de IRPF.

Con la propuesta, pretenden acelerar el proceso de rehabilitación de las viviendas y llegar a un objetivo de 510.000 inmuebles intervenidos de aquí a 2026.

Requisitos necesarios

El objetivo del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana es incidir principalmente el parque residencial. Es por eso por lo que, el Real Decreto marca que en las intervenciones que se realicen a nivel de vecindario completo, “al menos un 50% de la edificabilidad sobre rasante, pudiéndose excluir las plantas bajas o plantas inferiores destinadas a otros usos compatibles”, su uso principal deberá ser residencial de vivienda, en el caso de que se quiera optar a las subvenciones.

Por otro lado, en el caso de las actuaciones sobre edificios, “al menos el 70% de su superficie construida sobre rasante, excluida la planta baja o plantas inferiores si tiene o tienen otros usos compatibles”, deberán tener el mismo uso: residencial de vivienda.

Todas las intervenciones realizadas, siempre y cuando estén dentro de los tres ejes de actuación, deberán estar acabadas antes del 26 de junio de 2026.